Kiev califica de «amenaza directa» la violación del espacio aéreo estonio

«La incursión de tres cazas rusos en Estonia constituye una nueva escalada por parte de Rusia y una amenaza directa para la seguridad transatlántica», afirmó el ministro de Exteriores ucraniano, Andrií Sybiga.

El presidente ucraniano Volodimir Zelenski visitó este jueves a los soldados en el frente, donde celebró el éxito de una contraofensiva en el este frente a las tropas rusas, cuyo número fue estimado por el presidente ruso Vladimir Putin en «más de 700.000».

«He encontrado a nuestros soldados que participan en la contraofensiva de Dobropillia», anunció Zelensky en las redes sociales, asegurando que el ejército ucraniano había «liberado 160 km²» en esa zona. El ejército ruso había logrado en agosto una rara brecha en las defensas ucranianas hacia esta ciudad, que contaba con 28.000 habitantes antes de la guerra.

Por otra parte, el ejército ucraniano atacó en las últimas 24 horas la región fronteriza rusa de Bélgorod con más de un centenar de drones, según informó hoy el gobernador, Viacheslav Gladkov. Los drones ucranianos golpearon en las últimas semanas varias refinerías e instalaciones energéticas con lo que redujeron aún más la capacidad de generación rusa con destino al frente.

Por la tarde, tres cazas rusos MIG-31 irrumpieron en el espacio aéreo de Estonia, sobre la pequeña isla de Vaindloo, en el golfo de Finlandia, a unos 100 kilómetros de la capital, Tallin, durante casi 12 minutos, que obligaron a intervenir a los cazas de la OTAN.

«La incursión (…) constituye una nueva escalada por parte de Rusia y una amenaza directa para la seguridad transatlántica», afirmó en X el ministro de Exteriores ucraniano, Andrií Sybiga. «Mientras no reciba una respuesta realmente fuerte, (Rusia) no hará más que volverse más arrogante y agresiva», estimó.